| Más de $10 mil millones adeudan los hospitales públicos a las clínicas |
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| Martes, 22 de Junio de 2010 17:11 |
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Monto se enmarca dentro de los $170 mil millones de la deuda hospitalaria total: "El Mercurio'' tuvo acceso exclusivo a la lista de los centros privados de salud a los cuales las entidades públicas les deben más dinero. M.E. Barrera y B. Aguirre A más de $10 mil millones llegó en abril la deuda que arrastran los hospitales públicos por compras de servicios y prestaciones a centros asistenciales del sector privado, según el listado al que accedió en exclusiva "El Mercurio". El monto se enmarca dentro de los $170 mil millones que en total adeudan los hospitales y la Cenabast, porque a las clínicas se suman otros acreedores como los proveedores de insumos médicos y los laboratorios. Las clínicas más afectadas por la deuda son el Hospital Clínico de la U. Católica, al cual le deben a abril de este año $1.439 millones. Le siguen la clínica Las Condes y la Alemana. A nivel regional, destaca la clínica Reñaca. Por qué las deudas El Auge estableció la llamada garantía de oportunidad, es decir, que un paciente tiene derecho a ser atendido en un plazo determinado, y si no se cumple, previo reclamo al Fonasa, debe ser derivado a un establecimiento privado. Esto genera un flujo de pacientes desde el sector público al privado permanente, que se incrementa en las campañas de invierno o en coyunturas como el terremoto. El problema es que una vez que los pacientes son dados de alta, los hospitales no pagan el servicio, lo que se debe a la falta de una buena gestión, señala el director del Instituto Salud y Futuro de la Universidad Andrés Bello, Héctor Sánchez: "Hay problemas de ineficiencia en la gestión y en la producción. Los hospitales adolecen de buenos sistemas de información contables y no tienen la capacidad para equilibrar los gastos que generan los pagos de remuneraciones, bienes y servicios, la compra de insumos, medicamentos y compras de servicios a terceros", puntualiza. En Fonasa se defienden. "A este gobierno le correspondió asumir la deuda más alta de la historia y con presupuestos ejecutados. Obviamente disminuirla a corto plazo es prácticamente imposible y es una labor que deben asumir los servicios hospitalarios", explica el director de Fonasa, Mikel Uriarte. Respecto del pago de las deudas contraídas con las clínicas, aclara que "existen conversaciones para elaborar un plan para reducir la brecha, pero esta función es responsabilidad del Ministerio de Salud", dice Uriarte. Pese a todo, juntos Pese a la deuda, es difícil que la "relación" entre hospitales públicos y clínicas privadas se rompa. Los primeros necesitan descongestionar sus listas de espera y los segundos hicieron millonarias inversiones apostando a este "trasvasije". Sin embargo, ha tenido un costo alto. Por ejemplo, la Clínica Las Condes tiene deudas vencidas desde hace seis meses, derivadas de los traslados de urgencia desde los hospitales públicos, convenios para atender listas de espera y rebalses de la ley de urgencia. "Esta deuda tiene un alto costo financiero para Clínica Las Condes", explicó el gerente general, Gonzalo Grebe, quien agrega que pese a esto mantendrán su compromiso de apoyo al sistema público: "Vemos con muy buenos ojos las licitaciones que el Fonasa está liderando, ya que se formalizan los compromisos de pago". La red de Salud UC también reconoce el problema, pero aclara que en el corto plazo podrían llegar a acuerdos de pago. Lo mismo sucede con el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, donde los directivos han mantenido conversaciones con el ministro de Salud, Jaime Mañalich, para avanzar hacia la normalización. Desde agosto de 2008 que distintos hospitales están en deuda con Clínica Indisa. El establecimiento recibe a pacientes derivados desde los distintos hospitales o servicios de salud que reciben prestaciones quirúrgicas o no quirúrgicas, y tanto de baja como de alta complejidad. "Llegan pacientes desde servicios como Maternidad hasta la Unidad de Paciente Crítico, Adulto, Pediátrico y Neonatal", explican en Indisa, donde pese a la deuda seguirán trabajando con el sector público. A los prestadores privados medianos las facturas impagas los agobian. La Clínica Miraflores tiene pagos pendientes desde hace casi un año y en total le adeudan más de $300 millones. "Nos ha costado muy cara la deuda, porque estamos haciendo factoring con una tasa de interés muy alta", dice Marcelo Sylvester, gerente comercial de Clínica Miraflores, que hoy tiene paralizadas sus inversiones. El futuro Buscando ayuda, la Asociación de Clínicas y Prestadores Privados (Agreclin) se reunió con el subsecretario de Economía, Tomás Flores, para que los medianos prestadores privados puedan insertarse en las políticas de incentivo de las pymes, y preparan un encuentro para el 7 de julio, donde el endeudamiento hospitalario será uno de los temas a debatir. De conseguir financiamiento, "estamos en condiciones de absorber parte de la demanda que no alcanza a ser captada por el sistema público", explica Manola Jara, presidenta de Agreclin. A futuro, las esperanzas del sector están puestas en Fonasa. Ya que será este fondo, que tiene fama de buen pagador, el que se entenderá directamente con los centros asistenciales, erigiéndose como el responsable del manejo presupuestario del sector. "Esto nos da mucha tranquilidad y confianza", señala Sylvester, de Clínica Miraflores. "La implementación del bono Auge, a través del cual el paciente se podrá atender con garantía financiera, será un gran cambio que hará más eficiente el acceso de las personas a los prestadores de salud", explica Ana María Albornoz, gerenta de clínicas de Chile. El sistema funcionará con listados de clínicas prestadoras. LAS ESPERANZAS de las clínicas están puestas en Fonasa, que tiene fama de buen pagador. Hasta ahora les pagaban directamente los hospitales. |





